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El Banco Santander podría comenzar a ofrecer servicios de almacenamiento de datos en la nube a sus clientes corporativos, como forma de hacer frente a la competencia que ofrecen algunos de los mayores grupos tecnológicos, además de entidades financieras digitales.

Así informan desde el diario Financial Times, a raíz de una entrevista con Ana Botín, presidenta del banco. Como indica la directiva, la entidad “puede ofrecer los mismos servicios que algunas de las grandes compañías” del sector tecnológico.

Otras entidades, como es el caso de Barclays, están ofreciendo a sus clientes servicios para almacenar copias de sus documentos vitales en la nube, pero realmente la oferta de Santander va más allá. El banco tiene intención de aprovechar su amplia inversión en TI realizada en los últimos años, que le ha llevado a abrir centros de datos de alta disponibilidad tanto en Europa como en Latinoamérica.

Junto al macro centro de datos que la entidad inauguró en diciembre de 2011 en Cantabria, con una superficie de más de 6.000  m2 y tras una inversión directa de más de 240 millones de euros, Banco Santander ha invertido en torno a 230 millones de libras en construir un gran centro de datos en Leicester (Reino Unido), conocido como Proyecto Fox.

Aunque no han trascendido noticias de la inauguración del complejo británico, se sabe que la instalación está formada por dos data centers de unos 15.000 m2, dirigidos en primer lugar a almacenar los datos propios del banco, si bien Botín señala el alquiler de capacidad de almacenamiento como una posible fuente de ingresos extra.

Latinoamérica se ha convertido también en una apuesta segura para el banco. En febrero de 2012 se colocaba la primera piedra del centro de datos de Santander en Querétaro (México), una iniciativa conocida como Proyecto Q estimada, por aquel entonces, en 560 millones de pesos (aproximadamente 44 millones de dólares). El Proyecto Q es realmente el tercer data center del banco en Querétaro y se ubica en un terreno de 12.627 m2, con un total de construcción de 10.500 m2. Con esta iniciativa, la entidad se alzó con dos premios DatacenterDynamics Latam Awards en 2013: los galardones de "Pensamientos de futuro y conceptos de diseño" e "Innovación en el data center medio".

Después de la inversión en México llegó la de Brasil. A mediados de 2014 la entidad inauguraba su nuevo data center de Campinas (São Paulo), construido en un terreno de 800.000 m2, con una inversión en torno a los 500 millones de dólares. Certificado Tier IV en diseño y construcción, el complejo –formado también por dos edificios idénticos conectados entre sí– posee una capacidad de almacenamiento superior a los 5 petabytes en almacenamiento virtualizado. Este proyecto hizo al banco ganador del premio "Innovación en el mega data center" en los DatacenterDynamics Brasil Awards de 2013.

Aunque la posibilidad de ofrecer servicios cloud parece limitarse por el momento a las instalaciones de Reino Unido, la entidad cuenta con una amplia infraestructura de centros de datos internacional desde la que podría proporcionar este tipo de almacenamiento y, así, aprovechar al máximo la inversión realizada en data centers de alta disponibilidad y eficiencia.