Amazon Web Services (AWS) ha anunciado un nuevo proyecto de gestión eficiente del agua en Aragón, en colaboración con la Comunidad General de Usuarios del Canal Imperial de Aragón y el socio tecnológico Agrow Analytics.

Se trata de una iniciativa que contempla sustituir 25 kilómetros de acequias abiertas por tuberías cerradas, con el objetivo de reducir las pérdidas derivadas de fugas y evaporación. El proyecto cuenta con una inversión de 3,73 millones de euros y prevé ahorrar más de 10.000 millones de litros de agua anuales para 20230, cuando esté completado.

Para ello también se desplegarán sensores de humedad del suelo, imágenes por satélite y un gemelo digital del sistema de riego, que permitirá monitorizar su funcionamiento y optimizar las necesidades de cada cultivo.

El consumo de agua de los centros de datos

Atravesamos una época en la que la gestión del agua se ha convertido en una variable relevante para la expansión de los centros de datos, especialmente en regiones donde la disponibilidad hídrica puede limitar nuevos desarrollos.

AWS afirma que sus centros de datos en Aragón utilizaron aproximadamente 68 millones de litros de agua en 2025, equivalentes a 0,068 hm³. La compañía señala que esta cantidad representa el 0,03% de la demanda industrial de agua de la Demarcación Hidrográfica del Ebro.

Además, la compañía ha indicado que sus centros de datos utilizan principalmente refrigeración por aire durante el año y recurren al agua durante los periodos de mayor temperatura. A escala global, AWS sitúa su eficiencia hídrica en 0,12 litros por kWh en 2025.

De la refrigeración a la gestión del territorio

El caso de Aragón muestra cómo la estrategia hídrica de los operadores puede extenderse más allá de los sistemas de refrigeración instalados dentro del data center.

Según AWS, actualmente sus proyectos en Aragón aportan más de 1.000 millones de litros de agua al año a la comunidad y que, por cada litro utilizado por sus centros de datos, se reponen aproximadamente 15 litros mediante estas iniciativas. A finales de 2026, la compañía prevé superar los 2.000 millones de litros anuales de reposición.

Entre los proyectos existentes figuran sistemas de riego de precisión, reutilización de agua agrícola, reducción de fugas y medidas para mejorar la resiliencia frente a inundaciones.