La evolución en la demanda de las Tecnologías de la Información (TI) que se ha producido en las empresas en los últimos años ejerce una gran presión en las infraestructuras existentes de CPDs. Los directores de Tecnología se ven obligados a dar una respuesta aun cuando los presupuestos se mantienen planos en la mayoría de las empresas. No sorprende que los nuevos diseños de CPD tengan en cuenta el reto que supone disponer de un CPD flexible, funcional, fiable y rentable durante 15 o 20 años, mientras que el equipamiento se renueva cada dos o tres años.   
 
Sin embargo, existe un amplio número de CPDs empresariales que no cumplen mínimamente con estas premisas de flexibilidad y fiabilidad, que se han quedado obsoletos, costosos de operar y lo que es peor, con alto riesgo de caídas. En el diseño de muchos de estos CPDs en operación no se tuvieron en cuenta criterios de flexibilidad y modularidad, o bien se encuentran cercanos al final de su vida operativa. En todos estos casos, si no se reacciona rápido, se puede ver comprometida la viabilidad del negocio.  
 
En estos CPDs se puede detectar:  
 
• Insuficiente capacidad (power, cooling) de asumir nuevas cargas TI
• Insuficiente superficie (huella) para nuevos equipos TI
• Infraestructuras obsoletas, con alta factura energética
• Nula flexibilidad para cambios  
• Caídas imprevistas de operación   
 
Tal vez las caídas, sea el mayor de los problemas a los que se puede enfrentar el responsable TI. Por motivos de imagen ante sus clientes, estos problemas no suelen salir a la luz pero la realidad es que son más frecuentes de lo que cree.  
 
Las opciones: Externalizar, construir o reformar
 
Las opciones a las que se enfrentan los CIOs y Directores Financieros son: externalización, nueva construcción o la reforma del existente. Las empresas pueden pedir ayuda externa para analizar de forma objetiva la situación y ayudar en la toma de decisiones teniendo en cuenta la perspectiva del negocio, la evolución de la tecnología, la seguridad y los aspectos financieros. Para muchas empresas su modelo de CPD pasa por mantener uno o todos sus CPDs en propiedad, bien por temas legales, por rentabilidad económica a medio o largo plazo, por seguridad, por control o por estrategia de negocio. Asimismo, no todas las empresas cuentan con suficientes recursos financieros para construirse un nuevo CPD.  
 
Existe una tercera opción, “DC Upgrade” que en muchos casos es la más adecuada para las empresas que necesitan un CPD propio y no quieren (o pueden) embarcarse en la construcción de uno nuevo. La característica que mejor define un proyecto de reforma CPD o DC Upgrade a diferencia de uno de nueva construcción, es que todos o la mayoría de los trabajos de reforma se realizan con el CPD en operación. Esta circunstancia marca el diseño y el desarrollo de los trabajos.  
 
Un proyecto DC Upgrade, persigue alguno o varios de los siguientes objetivos:  
 
• Actualización del layout  
• Renovación cableado datos y racionalizar su recorrido
• Aumento densidad de potencia de diseño  
• Aumento huella disponible
• Eliminación de hotspots y coldspots
• Sustitución infraestructura obsoleta
• Mejora eficiencia energética (reducción del PUE)
• Adecuación del falso suelo  
• Disminución del “downtime”
• Certificación del nivel disponibilidad por organismo de control  
 
Disminución del riesgo de caídas. Estándares de referencia    
 
La reducción del riesgo de caídas (aumento nivel de disponibilidad o Tier) del CPD es la actuación más demandada en los proyectos DC Upgrade. Hay varios estándares internacionales de CPD para obtener un determinado nivel de disponibilidad, algunos de los cuales permite obtener una certificación o sello oficial para el CPD: TUV-iT, IBM, Uptime Institute, ICREA, Bicsi, TIA 942. No todos son iguales. Unos se limitan al diseño de instalaciones electromecánicas y otros también cubren espacios como la seguridad física, PCI, entorno exterior, eficiencia…aunque todos utilizan una escala de niveles (Tier, Levels o Clases) para definir el nivel de disponibilidad. Alguno de los estándares, además del diseño, certifica el CPD en operación.  
 
Para cada proyecto de DC Upgrade hay un estándar que mejor se adapta a las necesidades del cliente. Es necesario realizar un análisis previo de disponibilidad (Tier Assessment) en el que se identifique la disponibilidad del CPD actual, sus puntos débiles y los compara con los objetivos de negocio del cliente, indicando las principales actuaciones a acometer para llegar a un determinado Tier, el coste/beneficio/plazos y la probabilidad de obtención de la Certificación por Terceros. Esté Tier Assessment puede incluir otros aspectos no relacionados directamente con la disponibilidad  que se podrían acometer en la reforma del CPD (reforma cableado, contención pasillos, adecuación layout, renovación equipos, mejora eficiencia, aumento de potencia,…).   
 
Riesgos durante la ejecución de la reforma  
 
La ejecución del DC Upgrade suele conllevar la necesidad de mantener la operación TI del DC a reformar. La sustitución de equipos, reforma de cuadros eléctricos, sustitución cableados, sustitución suelo técnico, adecuación layout de racks,… son todas actuaciones que realizadas con el CPD en operación, implican un elevado riesgo de caída imprevista del CPD. Es necesario realizar un completo análisis de riesgos de cada una de las actuaciones y conjuntamente con el operador del DC define estrictas medidas de mitigación que deberán ser cumplidas durante la ejecución de la reforma. Pueden ser medidas sencillas como trabajar solo con grupo o en franja nocturna hasta medidas más complejas como consolidar equipos TI, migrar temporalmente la producción del CPD a otros centros de cliente (o de respaldo de la empresa elegida para acomentar la operación, como puede ser IBM).  
 
Ventajas para el cliente con IBM
 
Es justo en este último tipo de medidas TI donde IBM mejor puede ofrecer una solución completa, no solo cubriendo los aspectos de obra civil e instalaciones, sino incluyendo también dentro del proyecto DC Upgrade toda la gestión y actuaciones TI que fueran necesarias. Por ejemplo antes de acometer una costosa reforma DC por falta de huella disponible TI (y aumento del power y cooling correspondiente) sería imprescindible realizar un análisis de la tasa de utilización de servidores y almacenamiento ya que se podría dar el caso que esta necesidad de aumento de huella física TI se pudiera conseguir simplemente aumentando la tasa de utilización de los equipos TI o consolidaciones/virtualizaciones. 
 
 
 
Servicios de resiliencia Empresarial IBM  
Diseño y construcción de Centrós de Proceso de Datos