Asturias quiere consolidarse como uno de los nuevos nodos estratégicos de la infraestructura digital europea. El Principado trabaja junto a Irlanda en el desarrollo de un cable submarino de telecomunicaciones que unirá ambas costas a través del Atlántico, una infraestructura llamada a incrementar la capacidad, resiliencia y diversidad de las conexiones internacionales entre la península ibérica y el norte de Europa.
La iniciativa, adelantada por La Nueva España, se enmarca en la creciente apuesta europea por reforzar las redes de conectividad internacionales en un momento en el que el tráfico de datos continúa creciendo impulsado por la inteligencia artificial, el cloud y los servicios digitales. El proyecto también complementa otras iniciativas comunitarias destinadas a diversificar las rutas de transmisión de datos y reducir la dependencia de los corredores tradicionales.
Más allá de la conectividad, la llegada de un nuevo cable supondría un importante activo para Asturias en su estrategia para atraer inversiones tecnológicas, especialmente centros de datos, operadores cloud y plataformas digitales que buscan emplazamientos con acceso directo a redes internacionales de alta capacidad.
Una infraestructura crítica para el crecimiento de los centros de datos
La incorporación de una nueva ruta entre Asturias e Irlanda permitiría aumentar la resiliencia de las comunicaciones europeas, reducir la latencia hacia mercados del norte del continente y ofrecer alternativas frente a posibles incidencias en otros corredores de conectividad.
Para el mercado de los centros de datos, disponer de múltiples puntos de aterrizaje de cables internacionales es un factor cada vez más determinante. La conectividad, junto con la disponibilidad energética, se ha convertido en uno de los principales criterios para decidir la ubicación de nuevas instalaciones, especialmente aquellas orientadas a cargas de trabajo de inteligencia artificial y computación de alto rendimiento.
Asturias gana protagonismo en el mapa digital europeo
El proyecto llega en un momento en el que Asturias busca reforzar su posicionamiento como destino para infraestructuras digitales. La región reúne varios de los elementos que demanda el sector: disponibilidad de suelo, acceso a energía renovable, costes competitivos y una ubicación geográfica que la convierte en una puerta natural hacia el Atlántico.
Además, el nuevo cable complementaría otras iniciativas europeas destinadas a mejorar la conectividad del continente, como el sistema PISCES, que conectará Irlanda con España, Portugal y Francia mediante una red submarina de acceso abierto para reforzar la resiliencia de la infraestructura digital europea.
En paralelo, España continúa reforzando su papel como hub internacional de conectividad gracias a la llegada de nuevos sistemas submarinos y a las inversiones en infraestructura digital. La incorporación de Asturias a este mapa ampliaría las opciones de interconexión para operadores y proveedores cloud, al tiempo que abriría nuevas oportunidades para el desarrollo de centros de datos fuera de los mercados tradicionales.
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