El futuro de la computación para el data center está en los Systems-on-a-Chip (SoCs) personalizados para diferentes cargas de trabajo, según afirma John Ronco, director de gestión de producto en ARM.
El ejecutivo afirma que ARM presenta en esta área una ventaja distintiva. Intel fabrica su propio silicio, y esta año espera lanzar 30 versiones personalizadas de su último procesador Xeon a grandes clientes como Ebay o Amazon.
Mientras tanto, ARM licencia sus diseños para más de 300 proveedores de silicio, cada uno de los cuáles desarrolla su propia versión para encajar en cada posible uso. Esto significa que una compañía no tiene que tener el tamaño de Facebook para disfrutar los beneficios de los servidores para una carga de trabajo específica.
Durante la conferencia DCD Converged celebrada en Londres, Ronco admitió que la llegada de ARM al mercado de data center se ha retrasado, pero afirma que habrá mucha actividad de cara a 2015.
La lucha de ARM
Según Ronco, la especialización de los servidores y la flexibilidad de la red va a aumentar, y esto significa que las distintas cargas de trabajo pueden encaminarse al hardware apropiado. Algunas aplicaciones requieren más computación, mientras que otras necesitan más memoria y banda ancha o almacenamiento I/O. Algunas podrían beneficiarse de la funcionalidad Digital Signal Processing (DSP), mientras que otras podrían preferir un Field-Programmable Gate Array (FPGA).
ARM piensa que sus socios podrían construir casi cualquier combinación de funcionalidades y componentes de chip imaginables, siempre que haya un cliente para ellas.
“Se trata del modelo de negocio de ARM”, explicó Ronco. “Sí, somos conocidos por el bajo consumo, y siempre hacemos nuestros dispositivos de bajo consumo porque está en nuestro ADN, pero el beneficio real de tener una solución ARM es que, gracias a contar con múltiples proveedores, se consiguen distintas soluciones que están personalizadas para diferentes necesidades.
“La clave es que todas estas soluciones utilizan el mismo set de instrucciones, de modo que son compatibles con el mismo software y permiten a la gente mezclar y encajar diferentes soluciones de distintos proveedores”.
Ejemplos de chips ARM existentes para el data center incluyen el X-Gene SoC de Applied Micro, Opteron A1100 (con nombre en código ‘Seattle’) de AMD, y ThunderX de Cavium.
“Un tamaño no sirve para todo. Lo que veremos es diferentes cores de ARM para satisfacer diferentes partes del mercado. Tenemos proveedores de silicio que están haciendo servidores de low end, pero también fabricantes del mercado de servidores de gama alta”.
Para probar este punto, llamó la atención a su acuerdo entre ARM y el fabricante de supercomputadores Cray, que a comienzos de la semana pasada anunció que estaba evaluando diseños de procesador alternativos, incluyendo el uso de ARM de 64 bit en sus sistemas.
También Qualcomm ha confirmado que está construyendo su propio servidor de silicio basado en ARM, que se espera sea lanzado a finales de 2015. Incluso se rumorea que Microsoft está desarrollando una versión para ARM de Windows Server, aunque aún no ha decidido cuándo estará disponible comercialmente.
“Acabamos de empezar la historia de ARM de 64 bit”, concluyó Ronco. “Es real y está ocurriendo. Creo que en 2015 va a ser muy interesante en términos de desarrollos de prueba”.