La compañía británica Ark Data Centres ha anunciado una inversión de más de 600 millones de euros para el desarrollo de un nuevo centro de datos en Barcelona, reforzando el posicionamiento de la ciudad como uno de los polos emergentes de infraestructura digital en el sur de Europa.
El proyecto se ubicará en el entorno de La Maquinista, donde la compañía ha adquirido un suelo industrial de aproximadamente 30.000 metros cuadrados. La futura instalación contará con una capacidad prevista de hasta 45 MW IT, situándose entre los desarrollos urbanos más relevantes en el mercado español de data centers.
Un desarrollo estratégico en el eje tecnológico del Besòs
La operación ha sido asesorada por Cushman & Wakefield y cuenta con el respaldo institucional tanto de la administración autonómica como local, que acompañarán a la compañía en el despliegue del proyecto y en la integración con el ecosistema industrial y tecnológico de la zona.
Desde el Ayuntamiento, la iniciativa se interpreta como una oportunidad para acelerar la transformación del área del Besòs, uno de los focos de crecimiento urbano vinculados a la economía digital en Barcelona.
Impacto en empleo y cadena de valor
Durante la fase de construcción, el proyecto prevé generar alrededor de 350 empleos directos anuales, asociados principalmente a actividades de ingeniería, instalaciones técnicas y obra civil. Una vez operativo, el centro podría sostener hasta 150 puestos de trabajo directos, incluyendo perfiles especializados en IT, ingeniería mecánica y eléctrica, así como funciones de operación y mantenimiento.
Este tipo de desarrollos suele actuar además como catalizador de empleo indirecto y atracción de proveedores tecnológicos, reforzando la cadena de valor digital en el entorno.
Barcelona gana peso en la geografía europea del dato
La inversión de Ark se enmarca en un contexto de fuerte crecimiento de la demanda de capacidad de procesamiento, impulsada por la adopción de servicios cloud y el despliegue de cargas de trabajo asociadas a inteligencia artificial.
Con este movimiento, Barcelona consolida su posición como destino para infraestructuras digitales en entornos urbanos, en competencia directa con otros mercados emergentes del sur de Europa. La combinación de disponibilidad de suelo, conectividad y apoyo institucional está acelerando la llegada de nuevos operadores, en línea con la tendencia observada en otros hubs españoles.
En este escenario, la apuesta de Ark Data Centres no solo amplía su presencia en Europa, sino que refuerza el papel de España como uno de los mercados estratégicos para la expansión de capacidad digital en los próximos años.
Comments