Aragón toma ejemplo de Loudoun, EEUU, para consolidar un ecosistema propio de centros de datos y lo hace, sobre todo, mirándose en el espejo del territorio que hoy concentra uno de los mayores hubs de data centers del mundo.

Ese fue el hilo conductor de una nueva jornada de Aragón Focus, el ciclo de encuentros impulsado por HOY ARAGÓN que reunió a responsables institucionales y empresariales para analizar el impacto de las grandes inversiones tecnológicas que ya han llegado a la Comunidad.​

Aragón Focus: entender un cambio “sin precedentes”

El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, abrió la sesión subrayando la magnitud del momento que vive la economía aragonesa y la necesidad de foros que ayuden a anticipar una “transformación sin precedentes” del tejido productivo. Más que en la captación de nuevos proyectos, Azcón situó hoy el principal reto en la disponibilidad de talento: “Muchas empresas ya no tienen problemas para encontrar contratos o clientes, sino trabajadores”, advirtió, insistiendo en que el territorio debe prepararse para absorber el impacto de los nuevos desarrollos.​

El presidente también puso el foco en el papel de las pymes, que en esta nueva oleada inversora dejan de ser meras espectadoras para convertirse en potenciales suministradoras y generadoras de nuevas líneas de negocio. A diferencia de otros ciclos, defendió, el reto ahora es asegurar que el despliegue de centros de datos y servicios digitales se traduzca en retorno económico y social para el tejido local.​

Loudoun: ver el futuro “en tiempo real”

Tras la intervención institucional, la jornada dio paso a una mesa redonda con expertos tres de los directivos que acompañaron a Azcón en su reciente viaje a Loudoun. Los tres coincidieron en el principal aprendizaje de la visita: cómo un territorio de origen rural ha logrado convertirse en un hub tecnológico de referencia a partir de la cooperación público‑privada.​

Describieron el viaje como “ver el futuro en tiempo real” y se marcaron el objetivo de "sacudirse complejos": Aragón dispone de suelo, capacidad energética y experiencia industrial para aspirar a un modelo similar, adaptado a su escala.

Formación, energía y empleo: las palancas del ecosistema

El debate identificó tres ejes que explican el éxito de Loudoun y que Aragón ya ha empezado a activar: formación, energía y empleo. En el ámbito educativo, se insistió en la importancia de construir una cantera desde la base, con escuelas técnicas y planes de carrera alineados con las necesidades del sector, como ya ocurre en el condado de Virginia, donde se han formado decenas de miles de alumnos orientados directamente a la industria tecnológica.​

En materia energética, la conversación fue clara: “Sin energía no hay centros de datos”, poniendo en valor la posición de Aragón gracias a su capacidad de generación, especialmente renovable.

En cuanto al empleo, los ponentes coincidieron en que los centros de datos generan puestos de alta cualificación y buena remuneración, pero también un amplio tejido de actividad indirecta.

Pymes locales, I+D y retorno al territorio

Uno de los mensajes más reiterados fue la necesidad de integrar a las empresas aragonesas en la cadena de valor de los data centers. Desde CLENAR se apuntó que las capacidades técnicas que demanda la operación de un data center ya existen en la Comunidad, aunque será imprescindible que las compañías se preparen y que el sistema formativo ajuste su oferta, porque parte del talento tendrá que llegar también de fuera.​

El debate puso igualmente el foco en la innovación y la I+D+i como condición necesaria para consolidar un ecosistema tecnológico maduro. Calderón destacó el papel diferencial de la Universidad de Zaragoza y de sus departamentos especializados, y defendió que la investigación debe abarcar todo el ciclo de vida de la infraestructura: desde la construcción y el diseño de sistemas de refrigeración hasta la optimización de la operación interna.​

Los participantes subrayaron, además, el compromiso social de los grandes proveedores cloud —como AWS o Microsoft—, que asumen que parte de sus beneficios debe reinvertirse en el territorio en forma de proyectos educativos, iniciativas sociales o apoyo al desarrollo empresarial. La clave, coincidieron, es generar las condiciones para que nuevas consultoras tecnológicas y empresas innovadoras elijan Aragón como lugar de implantación.​

Un Aragón más tecnológico y con más peso demográfico

La mirada a largo plazo trazó la imagen de un Aragón diferente en las próximas dos décadas, con más peso tecnológico, energético y demográfico. Los participantes imaginan un mercado laboral donde los empleos tecnológicos de calidad se apoyan directamente en la Formación Profesional y en la Universidad, al tiempo que, sostienen, se abre la posibilidad real de que los jóvenes aragoneses desarrollen su carrera profesional sin salir de la Comunidad.​