AMD se encuentra en una situación crítica que podría obligarla a reducir su tamaño, según publica Reuters. La compañía se habría puesto en contacto con una consultoría para cambiar el rumbo de la compañía, evaluando la posibilidad de dividirse en dos o crear un spin off. El objetivo de esta división sería hacer frente a su rival más directo, Intel. 
 
No es la primera vez que AMD se plantea una división aunque nunca se ha llevado a cabo. Sin embargo, ahora Lisa Su, CEO de AMD, piensa que merece la pena al menos considerarlo. Una posibilidad sería separar por un lado el área de chips gráficos y licencias de procesadores y por otro, la división de servidores, especialmente procesadores dedicados a centros de datos. Por el momento, no existe ninguna decisión por parte de AMD.  
 
 La compañía facturó durante el primer trimestre 1.030 millones de dólares, con unas pérdidas netas de 180 millones de dólares y espera que los ingresos caían entorno a un 3% durante el segundo trimestre, aunque espera recuperar la rentabilidad en los últimos meses del año.