Amazon Web Services (AWS) ha renunciado a solicitar expropiaciones forzosas para expandir sus centros de datos en Aragón, tras el rechazo social y ambiental a su macroproyecto de 15.700 millones de euros que implicaba 677 parcelas en municipios como El Burgo de Ebro, Zaragoza, Villanueva de Gállego, Huesca y Almudévar.
La decisión evita un proceso contencioso iniciado en el Boletín Oficial de Aragón (BOA) y responde a presiones de colectivos locales que denunciaron impacto en agua, suelo y red eléctrica.
La multinacional, que ya opera tres CPD en la región, mantiene su Región AWS con capacidad para multiplicar por diez su superficie —hasta 400 hectáreas—, pero opta por negociar adquisiciones voluntarias o rediseñar fases. El Gobierno de Aragón había declarado utilidad pública urgente para urbanizar 356 hectáreas, incluyendo 108 en expropiación, con obras previstas hasta 2033 en fases de construcción y expansión.
Presión ambiental y retos energéticos frenan el "imperio" aragonés
Ecologistas y plataformas como Plataforma No Data Centers Aragón denunciaron "devastación" por consumo hídrico (hasta 3 hm³ anuales) y eléctrico (1.500 MW), con pintadas contra Amazon en zonas afectadas. La DGA aprobó reparcelaciones y conexiones REE, pero fondos ciudadanos —recaudados en seis días— impulsaron alegaciones contra evaluaciones ambientales "insuficientes".
AWS, con 714 millones en Huesca y expansiones en Walqa y Empresarium, prioriza ahora sostenibilidad y diálogo, en un contexto donde España atrae 40.000 millones en IED digital pese a tensiones locales. El caso resalta desafíos para hyperscalers en expansión europea.
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