Los entornos virtuales marcan la pauta para las tecnologías de facilities y TI del data center. Power&Cooling, gestión, servidores, redes y, por supuesto, almacenamiento, siguen poniéndose al día para abordar de forma correcta un proyecto de virtualización. Pedro Canela, responsable técnico del área de virtualización y data center de Afina, explica en esta entrevista con DatacenterDynamics algunas de las claves para lograr el dimensionamiento correcto de los entornos de storage.
1. ¿Cuáles son los nuevos requerimientos que los entornos virtualizados y cloud solicitan a los sistemas de almacenamiento?, ¿Qué piden frente a los entornos tradicionales?
Entre las necesidades emergentes para el almacenamiento orientado a la cloud podría destacar:
- Eficiencia: Thin provisioning, deduplicación, clonación de ficheros de forma acelerada.
- Movilidad de datos (VMs) sin interrupción del servicio, para así poder balancear el uso de los recursos de almacenamiento, evitar la saturación de los mismos y facilitar su mantenimiento.
- Priorización o tiering automatizado en función de los distintos niveles de servicio que se ofrezcan.
- Fiabilidad: en los entornos virtualizados este aspecto es muy importante, por lo que las tecnologías de redundancia, snapshots, respaldo o replicación son críticas.
- Multitenancy seguro: requiere múltiples controladoras virtuales en el mismo sistema.
2. En los entornos virtualizados, se producen nuevos retos para el almacenamiento, como el generado por la rápida reubicación de las aplicaciones o las grandes cantidades de información a gestionar, ¿Qué soluciones se plantean a estas situaciones?
Las soluciones están llegando a través de desarrollos que implican tanto a fabricantes de almacenamiento como de virtualización. Un claro ejemplo es la solución API de VMware VAAI (vSphere Storage API-Array Integration) que permite aligerar operaciones típicamente pesadas como la creación de máquinas virtuales, clonaciones, snapshots o movimientos de discos duros virtuales aprovechando las funcionalidades que las cabinas ofrecen.
Además, VMware desde hace ya algunas generaciones permite el movimiento de los ficheros que típicamente constituyen una máquina virtual (incluyendo sus discos duros) de un recurso de almacenamiento a otro manteniendo el servicio en producción (Storage VMotion). Esta funcionalidad ha sido mejorada en prestaciones durante el tiempo y se ha presentado recientemente en la versión 5 con optimizaciones importantes. Otros proveedores de tecnologías de virtualización también han comenzado a proporcionar funcionalidades similares.
3. ¿Cómo abordar la problemática del almacenamiento de máquinas virtuales?, ¿Dónde deberemos ubicarlas (discos lentos, dinámicos, etc.)?
Lamentablemente no existe una respuesta sencilla que aplique a todos los posibles despliegues que se pueden contemplar en los entornos virtuales.
De todas formas, un buen punto de partida es contar con información realista de las necesidades que cada aplicación o futura máquina virtual va a tener, es decir, el espacio necesario y sobre todo el rendimiento en términos de operaciones por segundo (IOs) y throughoutput (MBs). Entre estas necesidades tampoco se debe pasar por alto el grado de seguridad, replicación y RTOs/RPOs correspondientes.
Idealmente estos datos se deberían conseguir de un despliegue físico ya existente donde utilizando herramientas de capacity, se puedan obtener de forma sistemática y empírica. Desafortunadamente, no existe un despliegue físico por lo que sólo queda obtener la información más aproximada posible de fuentes como el propio fabricante de la aplicación. A partir de estos requerimientos se puede trabajar con el proveedor de almacenamiento y sus partners para obtener una configuración adecuada.
A partir de estos requerimientos se puede trabajar con el proveedor de almacenamiento y sus partners para obtener una configuración adecuada. En definitiva el rendimiento de la solución dependerá del equilibrio que se debe alcanzar entre las tecnologías y protocolos de acceso al almacenamiento, las capacidad y funcionalidad de la controladora y por supuesto de la tecnología de los discos y la cantidad de los mismos sobre los que se trabaja en paralelo.
Las soluciones más adecuadas no tienen por qué ser forzosamente las más caras. Los despliegues con protocolos NFS o iSCSI y una cantidad razonable de discos SATA pueden satisfacer muchísimas de las necesidades que la empresa media española pueda encontrar.
4. Previamente o simultáneamente a la virtualización de servidores, se suele llevar a cabo un proceso de consolidación de máquinas, ¿es esto también necesario con el almacenamiento?, ¿qué tecnologías o máquinas lo permiten actualmente?
Sí, puede ser necesario, impulsado por la reducción de costes asociada y la renovación tecnológica necesaria para hacer esto posible.
Existen multitud de herramientas que pueden ayudar a migrar datos de un sistema de almacenamiento a otro, muchas de ellas proporcionadas por el fabricante de almacenamiento destino.
Pero suele ser mucho más habitual que la migración de los datos se lleve a cabo a través de alguna de las muchas herramientas de conversión de sistemas físicos a virtuales que existen en el mercado. Este tipo de herramientas generan una máquina virtual con las características necesarias en función del sistema físico de partida, copia los datos que este contenga a través de la red y modifican la configuración del sistema operativo, sustituyendo los controladores de hardware por los específicos para el nuevo entorno. En muchos casos es posible un reajuste al alza o la baja del tamaño de los discos duros virtuales generados en relación a los que originalmente tenía el sistema físico.
5. Las tecnologías de thin provisioning y deduplicación llevan una largo tiempo en el mercado, pero, ¿qué papel juegan en los entornos virtualizados?
Al igual que en los entornos físicos tradicionales los sistemas operativos utilizados dentro de una corporación suelen ser relativamente homogéneos con una tendencia clara a la estandarización. Esto hace que las máquinas virtuales puedan parecerse mucho entre sí al albergar sistemas operativos y software muy similares. Esto representa una gran oportunidad para que las tecnologías de duplicación a nivel de cabina y de clones linkados puedan ser explotadas al máximo. La deduplicación a nivel de sistema de almacenamiento puede llegar fácilmente a índices de ahorro en entornos virtuales del 50%.
El thin provisioning, también a nivel de cabina o de discos duros virtuales, es otra herramienta muy potente que permite racionalizar la tendencia habitual al sobredimensionamiento de estos recursos. Este sobredimensionamiento genera bolsas de espacio no utilizables por ninguna otra aplicación. El thin provisioning permite que estas bolsas sean compartidas incrementando notablemente el aprovechamiento y la capacidad de consolidación.
6. ¿Qué aporta el almacenamiento unificado, en que se diferencia del almacenamiento tradicional?
El almacenamiento unificado se puede definir como aquel que satisface las distintas funcionalidades de entornos físicos y virtuales utilizando una única plataforma polivalente. De esta manera los dispositivos dentro de esta categoría ofrecen sus servicios en forma multiprotocolo: SAN (FC,iSCSI,FCoE) y NAS (CIFS,NFS). Este tipo de almacenamiento permite maximizar la inversión aumentando la eficiencia.
En entornos más tradicionales cada tipo de servicio es ofrecido por un sistema o por una gama de dispositivos de almacenamiento distinto.
7. ¿Cuáles son las preguntas o bases que hay que establecer en el proceso previo a realizar la implantación (es decir, si discos, cintas, FC, iSCSI, discos sólidos, SAS, SATA, etc.?
Como comentaba anteriormente, no existe una arquitectura idónea para cualquier despliegue virtual. Siendo la solución más eficiente, en términos de inversión/rendimiento/funcionalidad/seguridad, respondiendo a los requerimientos establecidos la más deseable.
A partir de aquí puede haber varias formas de actuar recomendables. Una es generar recursos específicos basándose en los tipos de aplicaciones que se contemplan y sus necesidades y desplegar las máquinas virtuales de cada tipo en el recurso correspondiente. Esto puede llegar al grado de desplegar los distintos discos duros que conforman una máquina virtual en el recurso más adecuado para ello (discos duros virtuales de sistema, de datos, de paginación…)
Otra práctica habitual en entornos con rendimiento limitado es desplegar máquinas virtuales complementarias en cuanto al uso que hacen de los recursos de almacenamiento. Por ejemplo máquinas que hacen un uso moderado junto con máquinas con uso más intensivo para evitar saturaciones.
En entornos de cloud lo más importante es garantizar los acuerdos de calidad de servicio por lo que se tiende a crear recursos sujetos a diferentes niveles de rendimiento y funcionalidad, ejemplo: gold, silver, bronze, etc., sobre los que se despliegan las máquinas virtuales en función del nivel adquirido por el cliente.
8. Los fabricantes de almacenamiento han estado muy activos en los últimos tiempos lanzando soluciones y reforzando su porfolio de producto (HP, EMC, Netapp, Hitachi, etc.) ¿Es su oferta muy heterogénea hoy por hoy, dificultando la elección?, ¿Qué criterios se han de seguir –en términos generales- a la hora de seleccionar una solución u otra?
A la hora de evaluar las distintas soluciones de almacenamiento hay que tener muy presente:
- - Los costes de adquisición y ampliación así como la protección de la inversión.
- - Eficiencia tecnológica: funcionalidades de deduplicación, thin provisioning, clonación rápida, etc.
- - Niveles de servicio y fiabilidad: rendimiento, disponibilidad, snaphosts, RTO/RPO
- - Facilidades de gestión y administración.
- - Especialmente en entornos de cloud: soporte de capacidades mult-itenant (particionamiento de la plataforma ofreciendo controladoras virtuales a los distintos clientes)