actis terranova latam
– actis

América Latina se está consolidando como uno de los nuevos territorios estratégicos para el desarrollo de infraestructura digital global. El crecimiento del tráfico de datos, la expansión cloud y la irrupción de la inteligencia artificial están acelerando la necesidad de nueva capacidad regional, en un mercado donde la infraestructura disponible sigue muy por detrás de Estados Unidos o Europa.

En ese contexto, Actis ha situado a la región en el centro de su estrategia internacional. El fondo especializado en infraestructuras sostenibles considera que Latinoamérica afronta una combinación poco habitual de factores: baja penetración de centros de datos, creciente demanda digital y necesidad de relocalizar capacidad de procesamiento dentro de las propias fronteras regionales.

“La oportunidad es enorme”, explica Mauricio Giusti, Managing Director del equipo de infraestructura digital de Actis, en una entrevista con DCD. Según detalla, la capacidad de data centers por habitante en América Latina puede ser hasta veinte veces inferior a la de mercados desarrollados, mientras países como Brasil todavía mantienen cerca de la mitad de su procesamiento de datos alojado fuera del país, principalmente en Estados Unidos.

La tesis de inversión de la compañía se apoya precisamente sobre esa brecha estructural. Actualmente, entre el 30% y el 40% de las inversiones globales de Actis en mercados emergentes se concentran ya en Latinoamérica.

La energía redefine el mapa del hyperscale

El crecimiento de los campus hyperscale está cambiando las reglas del juego para los operadores e inversores. Hace apenas unos años, el mercado regional demandaba instalaciones de 5 MW. Hoy, los grandes proveedores cloud buscan desarrollos que superen ampliamente los 100 MW de capacidad.

Sin embargo, el principal cuello de botella ya no es únicamente inmobiliario. El acceso a energía y la disponibilidad de red eléctrica se han convertido en el factor decisivo para determinar qué mercados podrán absorber la próxima ola de crecimiento digital.

Actis considera que ahí reside una de sus principales ventajas competitivas. A diferencia de otros actores más centrados en el negocio inmobiliario, la firma acumula más de dos décadas de experiencia en inversión energética en América Latina.

“Un centro de datos es, fundamentalmente, un negocio de gestión energética”, resume Giusti.

Esa visión ha llevado a Terranova —la plataforma hyperscale del grupo— a priorizar desde el inicio la viabilidad eléctrica de sus campus. El mejor ejemplo es Campinas, en Brasil, donde la compañía aseguró recientemente 300 MW de potencia para un terreno de un millón de metros cuadrados adquirido este mismo año.

La estrategia también incluye contratos PPA a largo plazo para garantizar energía renovable competitiva e incluso potenciales inversiones directas en generación limpia asociada a los futuros desarrollos.

Diseños flexibles para la era de la IA

La expansión de la inteligencia artificial está acelerando además una nueva transición tecnológica dentro de la infraestructura digital. Aunque gran parte de la demanda latinoamericana sigue vinculada al cloud tradicional, los operadores ya comienzan a prepararse para entornos de alta densidad asociados a IA generativa y computación acelerada.

terranova mexico
– Terranova

En respuesta, Terranova está apostando por modelos híbridos de diseño capaces de evolucionar sin necesidad de grandes reformas estructurales. Los nuevos campus se desarrollan inicialmente con refrigeración por aire convencional, pero incorporan ingeniería preparada para integrar sistemas de refrigeración líquida cuando los clientes lo requieran.

El objetivo es evitar que las instalaciones queden obsoletas ante el rápido avance de las cargas de IA.

Para ello, Actis está trasladando experiencia adquirida en otros mercados asiáticos más maduros en este tipo de infraestructuras, como China o Malasia, donde las densidades energéticas y los sistemas liquid cooling ya forman parte habitual de los nuevos desarrollos hyperscale.

A corto plazo, la firma mantendrá el foco sobre los grandes hubs regionales consolidados: Querétaro, Santiago de Chile y los corredores brasileños de Campinas y Tamboré. Mientras tanto, mercados secundarios como Colombia o Panamá continúan bajo observación a medida que la demanda regional de infraestructura digital sigue ganando escala.